Al llegar a un país ajeno con planes de una estadía mayor a la de una visa de turista, existen escasos rubros donde poder conseguir algún ingreso para el bolsillo.
Lo que más llamó mi atención fue ver la prohibición de mi visa, que me inhabilitaba a trabajar con ancianos y niños...cual delincuente!!.. Ahora bien, luego de la explicación respectiva, me pareció una medida razonable, ya que al no tener registros criminalísticos, no exponen a la fracción más frágil de la población al cuidado de desconocidos. Sin embargo, lo que era perfectamente comprensible, reducía de forma trágica mis alternativas en la búsqueda de trabajo.
Opté entonces por buscar y asistir a reuniones de trabajo para ser un agente de callcenter, intérprete de idiomas, promotora y cajera, todos con la barrera del idioma siempre presente, causando lágrimas y sentimientos encontrados luego de cada entrevista, por no poder expresarme y “venderme”, quedando como una persona socialmente limitada y sin el requisito fundamental...la experiencia laboral...
Recuerdo tan claramente la entrevista para promotora que tuve, era para una compañía que representaba a íconos tan importantes como Coca-Cola y Hewlett-Packard. La tragedia comenzaba desde que tomábamos el bus hacia la dirección desconocida “downtown”/centro (norte)..ya que hasta la fecha sólo nos habíamos movido por el sector Sur-este de Vancouver. Al llegar habían dos individuos claramente hechos para aprobar este tipo de entrevistas, cultural y genéticamente capacitados para esto. Yo era más bien un maestro yoda (por la estatura y estilo) y ellos encarnaban mejor el estereotipo de la sirenita y el príncipe Eric...En la dinámica de la entrevista entretenida, nos dejaron un rato a solas para preparar un sketch donde dejáramos en claro que Coca-Cola light era mejor que la Pepsi, lo que no significaba un reto muy inalcanzable..El tema fue que ellos hicieron una sinapsis tal, que a pesar de haber repartido equitativamente los roles, quedé marginada y sellé el comercial, con un tímido "Try it, you won't regret"/pruébalo, no te arrepentirás...Al ver que luego de mi performance no me miraban más las encuestadoras, entendí que no iba a ser mi próximo trabajo y viví el luto de esa entrevista, fue un golpe a mi ego.. Y en ese mismo sentido he entendido, que un viaje como este, más allá de someternos a presiones externas, propias de la cultura del país en que se vive la adaptación, el gran reto es la presión que uno tiene respecto a su propia persona, los juicios de valor y las expectativas que tienes tú contigo..
Tras un mes de variados maquillajes de Resumés/ C. vitae y esperas, encontré el rubro que aceptaba mi inexperiencia e inglés intermediamente bajo...El Waitressing. El primer paso era aprobar el entrenamiento, que implicaba encontrar el uniforme ad-hoc a bajo costo (el ejército de salvación fue salvador, encontré todo al tercio del precio y en excelentes condiciones), poder servir y retirar platos, y hablar polaidmente/muy educada, casi cursimente.
Llevo cerca de dos meses trabajando para una compañía que me manda a los hoteles más tops de Vancouver. Cada uno de ellos con su estilo propio, llenos de luces y elegancia, sin razones para envidiar a los palacios más pomposos y gozando de instalaciones casi eternas, con lámparas exuberantes y descomunales que son la decoración obligada de estos recintos. Los managers apresurados, generalmente asiáticos, muy raramente ubicables en sus oficinas estrechas y llenas de apuro, con rostros grisáceos producto de eventos sucesivos y agotadores. En donde todos, sin excepción rigen su ambiente laboral en el Seniority (tu respeto es en base al tiempo que llevas trabajando, más allá de tu calidad de trabajador).
Los primeros turnos fueron tremendamente incómodos, porque se trataban de eventos de 500 personas, con 15 garzones para atender un desayuno, almuerzo y/o cena, con nulo tiempo para dudas o tours por el hotel, para saber donde encontrar o dejar cosas. De a poco fui ganando experiencia y hoy no hay problemas en eso, se como funcionan y las estructuras se repiten, por suerte!!.
Lo curioso ha sido darme cuenta que hay muchos latinos en cubierto, ya que cada vez que me presenté en los eventos, pensé que era la única que hablaba español, pero cuando preguntaba nombres y me decían Gustavo, Andrea, Ricky o nombres por el estilo y preguntaba procedencias, escuchaba un español sazonado de colores latinos (mayormente colombianos y mexicanos), propios de latinoamericanos que llevan a lo menos 7 años viviendo en Vancouver. Sin embargo nunca hablamos en español, lo evitan, de hecho no les gusta que los demás sepan que no son oriundos de Canadá. A mi me encanta que sepan que soy chilena. Y muchas veces intentan traducir mi nombre al inglés y no les permito, es injusto, estamos aprendiendo todo un idioma, no debe ser tan complicado aprender un nombre J

2 comentarios:
Hola!
yo no tengo la experiencia de ir a trabajar a un pais extranjero, de hecho nunca he salido de Chile, pero puedo hacer el juego de imaginarme lo dificil que debe ser trabajar en un lugar donde todo te es ajeno, y lo familiar se encuentra tan lejano fisicamente.
Me parece notable que seas capaz de afrontar las dificultades y las frustraciones de manera tan entera.
el que no dejes que cambien tu nombre da cuenta de que tienes clarita tu identidad....
dale nomás! que lo mejor vendrá
saludos!
Hola Dario!!
Me encantó leer tu comentario.
La verdad es que las emociones vividas han sido tantas, que sentí la urgencia de escribir algunas. Esta ciudad es muy muy distinta, hermosa, ecológica, pero a la vez rápida y fría (y no me refiero sólo al clima)...
Saludos!! y que estés muy bien
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